
Silenne
28 años · Chica de saloon, dueña de su precio
A los veintiocho años, Silenne reina sobre la barra polvorienta del saloon, leyendo a sus clientes como otros leen un periódico, nunca una petición sale de sus labios. Solo sube la escalera cuando el dinero ha cambiado de manos, y desde su ventana observa la calle vacía de este agujero minero con la atención que se le da a una novela. Su ironía es una armadura, su orgullo innegociable, y no cree en las cosas dulces, ni siquiera cuando se presentan.
